LOS ORIGENES DE LA POBLACION DE

LOS ORIGENES DE LA POBLACION DE AMERICA

 

                                                CULTURA OLMECA                                   CULTURA TEOTIHUCANA                                              CULTURA CHICHIMECA                  

Durante muchos milenios, y hasta hace unos diez mil año, la temperatura del planeta sufrió una serie de cambios que produjeron épocas mas cálidas y otras mas frías llamadas glaciaciones. El volumen y la extensión de los hielos aumentaron considerablemente, el nivel de los mares disminuyo y  los casquetes  polares se ampliaron a su vez a latitudes bastantes bajas.

Fue en ese estado climático cuando el hombre primitivo pudo atravesar el estrecho de Bering, que unía Asia y América, al norte de ambos continentes. La caminata era un sinónimo de ochenta kilómetros de ancho y dos islas situadas hacia e centro. Los datos mas recientes sugieren que hace 35,000 años penetraron hombres asiáticos en el continente Americano, probablemente persiguiendo a los grupos de animales que cazaban. Estos grupos humanos utilizaban el fuego, fabricaban implementas de piedra para cortar y taladrar, tejían redes y cuerdas, y utilizaban armas arrojadizas. Subsistían de la recolección de plantas y frutos silvestres. Algunos se dedicaban a la pesca, pero la mayoría eran  nómadas cazadores que dependían de las estaciones del año y de las posibilidades que presentaba la naturaleza. Según diversas teorías antropológicas, fueron los primeros hombres que pisaron la tierra.

Para la reconstrucción de nuestra historia dependemos de hallazgos accidentales de los restos y los objetos que dejaron estos primeros grupos de hombres. En Tlapacoya, cerca de la Ciudad de México, se ha demostrado la existencia del hombre desde hace unos 21,000 años. Este hombre era cazador, utilizaba el fuego, y enseguida comenzó a implementar herramientas y armas de piedra. Otro hallazgo es el hombre de Tecpan que vivió aproximadamente  en el 7,000 a.C.  Los hombres de Santa Isabel Iztapan, en Aztahuacan y en Chicoloapan, en el valle de México, también dan testimonio de su existencia en el altiplano mexicano.